3. junio 2026
La tormenta
¡No siempre navegamos en calma!
Siempre se dice que después de la tormenta llega la calma… pero, en mitad de la tormenta, no es fácil verlo.
En ese momento, con el mar agitado, el rumbo se vuelve incierto y parece que lo más importante es no perder el control.
Lo mismo ocurre con nuestra salud. Hay etapas que se sienten así. Momentos en los que todo se complica y en los que las dudas y el miedo ocupan más espacio del que nos gustaría.
Cuando estamos en mitad de la tormenta, no se trata de avanzar más rápido. Si no que se trata de resistir. De mantener el rumbo y de confiar en que también forma parte del camino.
Es en ese punto donde entramos nosotros. No podemos evitar la tormenta ni prometer que todo será fácil. Nuestra labor, en ese momento, es acompañar, sostener y ayudar a no perder el rumbo cuando todo se complica.
Porque incluso en mitad del temporal…
…debemos seguir avanzando.