5. abril 2026
Faros de salud
¡Iluminar también es tu responsabilidad!
Por diversos motivos algunos compañeros confunden, confundimos, nuestra profesión sanitaria con aplicar nuestros conocimientos y realizar ciertas técnicas.
Debemos asumir que nuestra profesión, más allá de las tareas que todos conocen, deberíamos adquirir una responsabilidad que puede pasar desapercibida.
Me gusta comparar esa responsabilidad en la salud del paciente, en cierto modo, con ser un pequeño faro.Un faro no navega.
Un faro no marca el rumbo del barco pero sin embargo puede estar ahí, firme, ayudando a orientar, evitar errores y aportar claridad cuando todo se oscurece.
Cada explicación, cada gesto amable, cada consejo,... en las situaciones más complicadas pueden influir más de lo que queremos reconocer. Pueden tranquilizar, guiar, aliviar.
Ser ese "faro" también implica estar actualizado, ser honesto y entender como lo que hacemos y decimos puede influir en el paciente o sus familias.
Porque no siempre se trata de llevar el barco...
...Si no de ayudar a que llegue a puerto.